Historia

2016. La humanidad se ve sacudida por las controversias internas y problemas de superpoblación, ecología, energía y crisis económica. La codicia y la locura de las corporaciones, la devaluación, la pérdida de puntos de referencia, la decepción en uno mismo y la vida se convierten en norma social.

Las catástrofes ecológicas conducen a consecuencias terribles. Ecosistemas enteros mueren, expulsados por hordas de ratas y parásitos. Las malezas infestan los campos, mientras que las carreteras son invadidas por plantas, a tal extremo que uno tiene que cortar su camino a través de éstas.

Los gobiernos y militares tratan de quemar el bosque, pero esto sólo empeora las cosas. Moho, hongos y vegetación mutada han capturado casi instantáneamente vastos territorios. Grandes ciudades son aisladas por los bosques, mientras que la pérdida de electricidad de las centrales eléctricas lleva a apagones masivos. El hambre y la anarquía consumen las ciudades.

Una gran organización biotecnológica produce un virus dirigido a detener la propagación de la selva. Las pruebas tienen éxito, y el virus se esparce sobre enormes territorios de crecimiento excesivo. Muchos suspiran aliviados ya que, al parecer, el bosque en constante avance ha sido por fin detenido.

Pero en primavera las nubes de polen anómala cubren las ciudades, causando una epidemia de una enfermedad desconocida que lleva a que el cuerpo humano, literalmente, se pudra en el plazo de un día. En 12 meses, nueve décimas partes de la humanidad fallece en todo el mundo.

2026. Las ciudades están destruidas y siendo capturadas por el bosque. Un puñado de sobrevivientes intenta buscar zonas seguras. Somos uno de ellos. No hay más países o fronteras. La anarquía reina en el mundo. Ahora cada individuo depende de sí mismo.