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Espacio donde florece el FanFiction, la escritura que ha sido inspirada por las aberraciones de la Zona.

TEMA: D.E.J.A. V.U. Un cuento corto

D.E.J.A. V.U. Un cuento corto 15 Ene 2020 02:42 #13442

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D.E.J.A. V.U.
Un cuento corto en la Zona

Tarde... anochece sobre la Zona.

Un grupo de STALKERs solitarios, veteranos ya, se acurrucan al abrigo maternal alrededor de una de las tantas fogatas en la región cercana al bosque rojo.

Ahora es cuando las diferencias del día, dan paso a la tolerancia y por momentos hasta la camaradería, que la noche cierne sobre todos ellos.

Incluso cuando un par de integrantes de la facción Deber, se acercan al lugar del fogón, los 5 integrantes de la facción Libertad bajan sus armas. Su líder ordena una tregua.

Y es que la Zona, en toda su presencia, logra este tipo de cosas: que los soldados de dos facciones enemigas, dejen a un lado sus diferencias por la mera sobrevivencia nocturna.


Así es como estas 11 personas, comienzan a relajarse un poco más.
Algunos cantan, otros cuentan anécdotas y chistes.

Ya más entrada la profundidad de la noche, comienzan algunos relatos de tonos más oscuros y serios.
Se discute mucho del origen de la zona.
Entre Deber, Libertad y STALKERs libres, se debate, se habla mucho de evidencias sobre su origen.
No es la primera vez que esto ocurre.
Ya muchos fogones en la Zona, han escuchado a los hombres hablar sobre rumores y evidencias generales sobre el origen de la Zona.
Sera humano?
Será Extraterrestre?
Será un castigo de la naturaleza?

Nikolai, solía ser uno de esos STALKERs habladores y animados.
A su lado, estaba su amigo Pyort, quien era más calmado.
Sin embargo, desde hacía una semana más o menos que Nikolai vio algo que lo asustó, tras la muerte de otro amigo mutuo, Pavel.

Era algo que guardaba para sí mismo…
Así que Pyort, medio molesto por esto, y medio borracho ya, aprovecho el momento y la complicidad del grupo, para que contara su parte:

—Mi amigo Nikolai vio algo que no quiere contar… No importa cuántas veces le pregunté, no lo quiere decir. Y ya que nuestro amigo Roman se fue de la Zona sin mencionarlo.
Y déjenme decirles que Nikolai, era el boca floja más rápido de la Zona!
Seguro él tendrá mucho para decir…

Nikolai, vio de reojo a su camarada Pyort.
Le molestó que lo enviara al frente con estos desconocidos de la noche.
Pero ya que más importaba…

—Quieres saber, Pyort? Quieres que te cuente qué es lo que vi?
Hoy mismo lo sabrás… y todos perderán la cabeza de miedo.

Todos prestaron atención a la voz fuerte de Nikolai resonando en la noche.
—Fue hace casi una semana…
Estábamos cumpliendo un par de encargos del gordo Sidorovich, cuando tuvimos que ir hasta este lugar.
Fue ese día en que tú estabas durmiendo la resaca, al tomarte esas 3 botellas intentando curarte de tu aventura en el pantano.

—Oh, sí, lo recuerdo muy bien…

—Nos fuimos temprano ese día, con Roman y con Pavel.
Nos llevó todo el maldito día, conseguir el artefacto que nos pidió Sidorovich e íbamos camino al Paisaje Oscuro para cumplir con la otra misión.
Roman sugirió este atajo, con un mapa que le habían vendido.
Nos ahorraría mucho más tiempo y peligro, ya que sabíamos que era una misión larga.

Y al menos creo que debía valer los 2.000 Rublos que Roman pago por el mapa.
Era detallado, y hasta especificaba que caminos no tomar una vez dentro del bosque, puesto que estaba repleto de anomalías.

Así que en lugar de adentrarnos por el Valle Oscuro para luego caminar mucho hacia el sur, nos adentraríamos por este atajo que comenzaba muy cerca del cordón militar.
Y así fue…
Llegamos a nuestro destino en solo medio día!
Cumplimos la misión que se nos encomendó, y volvimos por el mismo lugar.

Logramos ahorrar más munición, comida y medicamentos, y tiempo, por supuesto.

Pero una emisión nos atrapo.
No me pregunten cómo, pero nos vimos obligados a meternos en una de las cuevas de por ahí.
Y la Zona tiene estas sorpresas.

Salimos del otro lado de la cueva… y terminamos en el Bosque rojo!
Sip, una anomalía espacial nos termino llevando al bosque rojo.
No pudimos volver por donde vinimos, claro está.
No había portal ni nada similar que nos indique un regreso por el mismo camino.

Al final, el viaje nos resultaría más largo de lo que creíamos.
Y aquí, viene lo extraño.
Este bosque es una pesadilla viviente.
No solo está lleno de mutantes que jamás hemos imaginado, sino que además, está repleto anomalías fantásticas y aterradoras.

En una de ellas, fue que perdimos a Pavel.
Jamás volvimos a verlo con vida.
Para cuando lo encontramos, estaba muerto.

—Pues es una historia fantástica, pero eso no nos da ningún miedo, amigo.—replico un militante de Libertad.—es el pan de cada día en la Zona. Hemos escuchado rumores peores.

—No he terminado, camarada verde.
Ahora viene lo espeluznante: junto al cuerpo de Pavel, seco como una momia, quizás por el ataque de algún chupasangre, vimos otros cuerpos mas… algunos que no reconocí hasta esta noche, incluyendo el mío propio.

—Wowowow… aguarda… nos estas amenazando? — se puso a la defensiva, el líder de Deber.

—No, solo estoy contando lo que vi… lo que viví.
Al final, luego de dos o tres de días de caminata y algunos imprevistos, volvimos al bar los 100 Rads.
Roman no pudo con lo que vio, y eso fue lo que lo llevo a irse de la Zona.

Y yo… yo pues, aquí estoy.

—Mierda, pura basura inventada. No tienes pruebas.- escupió un poco de vodka al hablar, uno de los STALKERs solitarios.

—No sé si será una de las tantas trampas de la Zona, pero fue real.
Pude tomar esto… lo tenía en su mano uno de los cuerpos con armadura de Deber.
De hecho, el cadáver se parecía mucho a ti.

El integrante de Deber que Nikolai señalo, tomo con algo de recelo, aquel trozo fino de tela.
Parecía algún tipo de pañuelo, de badana…

—Ja! El chiste te ha salido mal! No reconozco esto, no es mío. Mas parece el tipo de cosas que una asquerosa rata bandida usaría. A ellos les encanta toda esa movida a lo matón del bajo mundo de Moscú.


Todo el grupo de pronto ya estaban lanzados teorías sobre que podría ser o significar, cuando la oscuridad reinante en la Zona, dio paso a un fulgor espectral en el horizonte.
La noche fría, se transformó en un día muy brillante y cálido…
Casi se podía sentir como a la distancia, ese “sol” lanzaba sus cálidos rayos a los rostros descubiertos de algunos de los integrantes.

—Eeemmiissiiooooonnn!!!!!—Gritaba casi en cámara lenta, uno de los hombres de Libertad.

Todos se pusieron de pie y comenzaron a correr hacia el lado contrario a esa magnífica y atemorizante luz.
Mientras una alarma sonaba y se perdía a la distancia, el cielo se rajaba literalmente en dos o tres pedazos.
Los animales aullaron desesperados, los cientos de cuervos se alteraron volando en todas direcciones y chocando unos contra otros.
Los truenos, los relámpagos, la ira de Dios… o de la Zona en este caso.
Nubes multicolor se extendían en el cielo como auroras boreales del infierno.
La tierra temblaba bajo sus pies, dificultando la carrera desenfrenada.
Una frecuencia baja resonando en sus cabezas causándoles un dolor agudo que los hacía gritar, pero sus gritos de dolor y desesperación se perdían en el estruendo de la noche y de tal descomunal evento.
No tenían un lugar específico donde correr… no hasta que el líder de Deber allí presente, abrió su PDA y busco referencias en el mapa para el posible refugio más cercano.
Una cueva, en las inmediaciones del bosque rojo.

Llegaron a tiempo, no sin sentirse devastados por la carrera desesperada y las consecuencias de la emisión.
Pero podría haber sido aún peor: se dice que quedarse afuera de un refugio, durante una emisión, no solo es muerte segura, sino además la peor de las muertes, un dolor infernal. Una muerte totalmente fuera de este mundo.

10 minutos en que se sentía como el fin del mundo.


Una vez pasada la emisión, el grupo de 11 personas, descanso, y suspiro aliviados de haber sobrevivido.
Mientras caminaban fuera de la cueva, de vuelta al fogón situado unos cientos de metros más allá del bosque rojo, Nikolai interrumpió:

—Reconozco este lugar.
—Nikolai!—–gritó una voz conocida a su derecha.
—Pavel...?

Unos cuantos rugidos de lo más profundo de la cueva en donde estaban segundos, interrumpieron su reunión.



Fin
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